Por qué no estudié Derecho
No existe abogado que sea pobre; muchos letrados defienden a mafiosos, narcotraficantes y asesinos sólo por dinero: dinero negro, claro está. Ahora bien, este dinero después es oportunamente blanqueado sin escrúpulos ni miramientos. Lo más deplorable e insidioso es que algunos de estos picapleitos leguleyos acaban siendo jueces.
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