jueves, 3 de septiembre de 2026

Cocineras, planchadoras y limpiadoras en El Abra

 

Cocineras, planchadoras y limpiadoras en El Abra[i]

 

La mayoría de estas “mujeres” (¿por qué no llamarles señoras en vez de "chachas"?) trabajaron en unas condiciones laborales muy precarias a cambio de unos salarios irrisorios y, lo que es peor, sin ningún tipo de seguro ni mutualidad que las amparase: si caían de baja no cobraban un duro; es más, estas contingencias no fueron óbice para que fueran tremendamente explotadas por sus “señores” y “señoritos” (si se les puede nombrar de esta manera). Uno mismo desde muy joven ha visto cruzar el puente colgante a miles de estas esforzadas señoras; y aún las sigue contemplado: solamente que ahora se trata de personal del mal llamado tercer mundo (¡como si acaso hubiera tantos mundos!).Todas estas féminas actuales, con una abnegación y los mismos cuatro cuartos de las antiguas señoras, siguen cocinando, planchando toneladas de ropa y quitando el tamo (por no decir la mierda, que queda poco fino) a las acaudaladas familias de la otra margen: la de los ricos. Y es que el puente colgante es la estructura que más físicamente une la margen de los millonarios con la de los más desfavorecidos en la absurda lotería de la vida; pero qué duda nos cabe que sigue siendo el mudo e impasible testigo de la gran diferencia de clases que vergonzosamente todavía se percibe; y más aún en unos tiempos en los que campea una tan escandalosa como mezquina crisis económica urdida por banqueros y especuladores, además, claro está, de los modernos Urdangarines: engominados y ‘glamourosos’: ídolos de masas, y otras plagas de especímenes que me da vergüenza nombrar. Y es que se trata de una crisis que estamos pagando los más desfavorecidos: los que día a día arrimamos el hombro, como todas las señoras citadas en la entrada del blog, sencillamente para subsistir. Para concluir este comentario: vaya por delante mi total comprensión para las antiguas trabajadoras y mi total apoyo para las actuales.

 



[i](Comentario a 'La mujer trabajadora', entrada publicada en un blog portugalujo el día 7 de marzo de 2012)

 


domingo, 2 de agosto de 2026

Nunca supe de ti

 

 

Nunca supe de ti

 

Nunca supe de ti,

amada princesa,

cuando tanto aires favorables

como logros lejanos

uno tenía.


Nunca supe de ti,

cuando de mi joven existencia

era rápido el fluir.

 

Nunca supe de ti,

cuando diáfano 

el dilatado sendero 

se me mostraba.

 

Nunca supe de ti,

cuando extendidas

y agotadoras

las jornadas pasaban. 


Nunca supe de ti.