Adiós al Abra
Definitivamente nos hemos quedado sin El Abra, un gran trozo de costa que en todo tiempo fue un bello lugar de expansión (baño, pesca, marisqueo, paseos en bote de remo etc.) para los ciudadanos de los alrededores: especialmente santurzanos, portugalujos, ciervanatos, etcétera. Ya sólo contemplamos, si miramos hacia la mar, buques, muelles, cajas multicolores cargadas sobre trenes de mercancías por dos grúas potentes, de patente extranjera; más muelles y diques en construcción, a veces tapados por nubes inmensas de polvo, y un frenesí tan pujante como disparatado por todos los rincones de esta obra faraónica.
Si, ahora en Santurce, dirigimos la vista hacia la ladera oeste del monte Serantes, gran vigía secular de esta bahía entrañable, en el lugar que ocupó la antigua central térmica, nos topamos con una nueva chimenea, perteneciente a la nueva central eléctrica de ciclo combinado, a veces descargando a la atmósfera restos amarillentos de humos provenientes de la combustión del gas natural, cuando la empresa eléctrica pone en marcha las nuevas turbinas de gas y sus calderas para compensar las caídas de tensión en la red y así producir más energía eléctrica.
Por toda la ladera de nuestro monte querido vemos abundantes torres metálicas soportando las nuevas líneas de alta tensión entre la antigua central térmica, la reciente central eléctrica de punta Lucero y la nueva planta regasificadora. En años anteriores, la tierra aparecía levantada por topos mecánicos para enterrar las profusas tuberías de gasoductos que abastecerán a la futura central de ciclo combinado. Se pretende que Bizkaia pase de ser una provincia que dependía en gran proporción de la energía eléctrica producida fuera de su territorio, a ser exportadora de dicha energía... A falta de pan, buenas son tortas.
Nos resulta sobremanera deprimente que los alrededores de nuestro antiguo y añorado puerto “galipo” de pescadores se encuentren rodeados de varias y diversas industrias, todas ella largando humos y otros gases contaminantes a la atmósfera, omitiendo algún sistema de filtrado para paliar de algún modo el malestar que generan los olores de dichos procesos industriales; por todo lo dicho, el lugar ya nos resulta tan dantesco como inhabitable. El tráfico de mercancías y trenes por los puentes elevados sobre la entrada al minipuerto galipo es muy denso a diario, esto genera también más contaminación. Por otro lado, la contaminación existente actualmente en las aguas marinas es más que patente y va en aumento, incluso a los ciudadanos que acudimos en verano a dicho lugar se nos ha desaconsejado el baño en toda la zona del puerto de Ciérvana; añadimos que en este lugar hemos disfrutado del baño a lo largo de muchos años sin ningún problema al respecto; y es que se han construido muchos hangares o almacenes de logística, aparte de diversas empresas, las cuales arrojan todos sus desperdicios y aguas sanitarias, por no decir fecales, al agua. También, varias veces, el capitán de algún buque no ha hecho caso a la normativa vigente y ha roto aguas (vaciado al mar de sus tanques de aguas fecales) en plena bahía del Abra, con lo cual nuestras queridas aguas cada día aparecen más sucias y contaminadas.
A todo esto, hemos leído algo sobre un futuro macroproyecto de canalización, a muy largo plazo, para desviar todos estos residuos reconduciéndolos a una depuradora, ¿a qué depuradora?, preguntamos, porque nos parece que la planta depuradora de Sestao-Urbínaga ya no da abasto ante la gran expansión demográfica de todo el Gran Bilbao.
Por todo lo que hemos expuesto los párrafos anteriores, nos preguntamos si se ha consultado al ciudadano y sufrido contribuyente si estaba de acuerdo, y, previa explicación de “pros y contras”, haber decidido; o nos han arrebatado nuestro litoral antedicho con falsedad, premeditación y alevosía en nombre de un progreso extremadamente dudoso y especulativo, con el único fin de convertir el Abra sin miramientos de ningún tipo en una ‘gran zona de sacrificio’. Con el transcurso de los años iremos viendo los beneficios que dicho frenesí desarrollista y especulativo aportará y para quien irán dirigidos, después de esta gran catástrofe ecológica-urbanística-sociológica.